Misión,Visión y Valores

CARÁCTER PROPIO

Nuestro carácter propio es el documento que define el quehacer del apostolado educativo de la Orden de Agustinos Recoletos. Se concreta en la MISIÓN, VISIÓN, VALORES e IDENTIDAD.

El apostolado educativo tiene pleno sentido y vigencia en el carisma agustino recoleto y se erige hoy en una de las mejores y más necesarias plataformas evangelizadoras, especialmente de las jóvenes generaciones (LIV Capítulo General OAR, Ordenación 17ª).


1. MISIÓN
La misión educativa de la Orden de Agustinos Recoletos, como parte integrante de la Iglesia, es la educación integral como propuesta a la sociedad. Queremos desarrollar esta misión desde los valores del Evangelio y desde el proyecto del humanismo cristiano.

La razón última de nuestra presencia en el mundo educativo es prestar un servicio a la sociedad que propicie un entorno de evangelización (diálogo fe-cultura; transmisión de valores cristianos y agustino-recoletos).

Nuestro lema es AMOR Y CIENCIA: Educar la mente y el corazón

Para lograr esta misión establecemos tres ejes de inspiración agustiniana que estructuran cada acción y propuesta de nuestra pastoral y proyecto educativo:

Conocimiento (Dimensión cognitiva)
Buscar y encontrar la Verdad desarrollando competencias intelectuales y vitales para un aprendizaje continuo. (San Agustín: "Procura que tu búsqueda sea tal que puedas estar seguro de encontrar la Verdad y que tu encuentro con la Verdad sea tal que puedas seguir buscándola")


Voluntad (Dimensión personal)
Motivar al alumno y ayudarle a construir su personalidad ejerciendo la verdadera libertad (San Agustín: “no es hacer lo que me da la gana (sería libertinaje), sino hacer lo que debo hacer porque me da la gana”)

Amor (Dimensión interpersonal y trascendente)
El amor nos constituye como personas, somos lo que amamos (San Agustín: “Cada uno es tal cual es su amor”). El buen amor consistirá en ordenar adecuadamente los deseos y los afectos valorando la realidad, a los otros, a sí mismo y a Dios en su justa medida. Buscar el Bien (a Dios) y realizarlo en los demás y en uno mismo.


2. VISIÓN

Queremos ser comunidades educativas que, en un entorno pastoral dinámico y significativo, se inspiren en la pedagogía agustiniana y espiritualidad recoleta, permitiendo al alumno:

- adquirir las competencias necesarias para la vida,
- construir una sociedad más fraterna y solidaria,
- con el objetivo de ser personas más felices.


3. VALORES

Educar a la persona es alimentar y cultivar su triple raíz: mente, corazón y comunidad. De ahí surge una síntesis de valores humanos – cristianos – agustinos recoletos:
por la interioridad a la verdad
por el amor a la libertad
por la amistad a la comunidad de vida sencilla

INTERIORIDAD:
“No quieras dispersarte fuera, entra dentro de ti mismo, porque en el hombre interior habita la verdad; y si encuentras que tu naturaleza es mudable, trasciéndete a ti mismo” (San Agustín, De v. rel. 39,72)
Ante el reto de la dispersión, se entiende la interioridad como una actitud fundamental en virtud de la cual se opta por las capacidades y valores que tienden al mundo interior de la persona. Se expresa a través del silencio, la reflexión y el recogimiento.

VERDAD:
“Es en el silencio del corazón donde se oye con dulzura y suavidad la voz de la verdad” (San Agustín, En. ps. 41,9)
Ante del reto del relativismo, la razón y la fe posibilitan encontrar en el interior del hombre la Verdad que le dignifica como imagen de Dios. La Verdad se expresa a través de la autenticidad, la honestidad, la humildad y la sinceridad.

LIBERTAD:
“La auténtica libertad no es vivir como esclavos bajo el peso de la ley, sino como hijos liberados por la gracia” (San Agustín, Regla, VIII, 47)
Ante el reto del consumismo, la libertad es la capacidad de vivir despojados de todo aquello que no permite el desarrollo de la dignidad de la persona. Ser libre implica tomar opciones y actitudes con los que se ama a Dios y a los hermanos. La libertad consiste en no vivir esclavos de nada ni nadie, ni de nosotros mismos, sino ser capaces de elección en cada momento; se expresa a través de la responsabilidad, la autodeterminación y la coherencia.

AMISTAD:
“Amar y ser amado es la cosa más importante para mí” (San Agustín, Conf, III, 1,1)
Ante el reto de la superficialidad, la amistad significa un vínculo que une a las personas en mutua simpatía, cuyo ideal es llegar a tener todo en común, y dedicarse juntos a la búsqueda de Dios con una sola alma y un solo corazón. Se expresa a través de la fidelidad, el servicio y la confianza.

COMUNIDAD:
“Anteponer las cosas comunes a las propias y no las propias a las comunes” (San Agustín, Regla, V, 30)
Ante el reto del individualismo, la comunidad es la vivencia de una actitud opuesta el egoísmo. Se expresa a través de la solidaridad, la sencillez y la unión de corazones en Dios.


4. IDENTIDAD

La Orden de Agustinos Recoletos surge al final del siglo XVI por iniciativa de un grupo de agustinos que buscan revitalizar la experiencia de san Agustín en la Iglesia. Nuestra familia, atenta a las necesidades sociales y eclesiales, tiene una larga historia educativa y ha desarrollado su actividad en los más diversos ámbitos sociales. Su espíritu y estilo de educar siguen vivos y sintonizan con la sociedad actual y con las demandas del hombre de hoy.

Las dos dimensiones del hombre agustiniano, en relación dialéctica, de complementariedad, son:

PERSONAL: En inquieta búsqueda de la verdad por el camino de la interioridad para llegar a la transcendencia.

COMUNITARIA: Que se concreta progresivamente en fraternidad-amor-caridad.

Así pues, las escuelas agustinas recoletas se caracterizan por:
— Un progresivo aprendizaje que conduce al conocimiento siempre creciente de toda la realidad, especialmente del hombre y de Dios.
— Una sincera y noble apertura a todos los hombres para construir una sociedad más fraterna y solidaria.

Los rasgos de identidad de nuestra escuela se definen en tres niveles:

Como Centro EDUCATIVO:
— La formación integral de la persona, desarrollando las aptitudes personales y fomentando el espíritu crítico.
— El diálogo con las formas de vida, costumbres y tradiciones de la sociedad en que se desenvuelven.
— Los hábitos de trabajo y espíritu dinámico transformadores de la sociedad.
— La enseñanza personalizada y liberadora.

Como Centro Educativo CATÓLICO:
— El diálogo fe-cultura.
— La vivencia personal y comunitaria de la fe a través del anuncio del evangelio, la vida sacramental, la construcción del Reino y la educación moral.
— La transmisión de criterios y actitudes evangélicas para la praxis personal y comunitaria.
— La enseñanza religiosa escolar de acuerdo con las orientaciones de la Iglesia Católica.

Como Centro Educativo AGUSTINIANO:
— El estudio, la reflexión y la interioridad dirigidos al descubrimiento de la Verdad que se revela en Cristo.
— La autorrealización en libertad y responsabilidad, siempre en relación con los otros.
— La cercanía al alumno para que se sienta satisfecho y feliz en su trabajo, en las relaciones con los profesores y compañeros y en todas las actividades de la vida del colegio.
— La apertura a los demás y a la trascendencia.
— La búsqueda de Dios en la experiencia personal y en el progreso de la ciencia.
— El estilo de vida sencillo.